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Los libros por los suelos

Hace un tiempo, un profesor de un centro educativo me refirió un caso que de vez en cuando recuerdo. Ejemplifica a la perfección que en el mundo laboral todo pasa y todo queda borrado por el tiempo.

Este colega me contó la historia de una persona (a quien yo no conocí) con gran poder en ese Centro. Era despótic@ y era temid@ tanto por profesores como por estudiantes.

Escribió varios manuales. Como eran textos de lectura obligada para l@s alumn@s, la biblioteca siempre tenía varios ejemplares en sus anaqueles.

Pasó el tiempo y esa persona se jubiló. A los pocos meses fue olvidada por todos: amigos y enemigos, profesores y estudiantes, colegas de otros centros.

¿Qué huella dejas?

Muy poco tiempo después hubo una purga en la biblioteca. No sé si habéis visto alguna. Los bibliotecarios se ven obligados a desechar libros viejos y que nadie toma en préstamo para hacer sitio a los nuevos. Es una estampa triste, pero debe ser así. El personal de biblioteca de la Facultad, para dar una segunda vida a los libros, decidió dejar fuera de la sala, apilados en el suelo, los libros desechados por si alguien quería llevárselos.

Pasaron los días y la pila de libros fue bajando de altura. Al cabo de un par de semanas sólo quedaron, tirados en el suelo, los libros de esta persona que antaño tuvo gran poder. Nadie los quería, ni siquiera regalados.

(*) Foto de Anthony en Pexels

Publicado en Marca Personal

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